• Natar ha actualizado una entrada en el grupo General hace 6 años, 9 meses

    Contador Pedro Pablo, buenas tardes. Tengo la siguiente consulta:

    Una persona moral del ramo de hotelería (empresa pequeña, no tiene muchos movimientos) dejó de llevar contabilidad desde enero 2018 a la fecha (agosto/2019), tienen una pésima administración y control interno, ahora bien, quieren estar al corriente pero en el caso de pago de nóminas, solo tienen a 2 trabajadores dados de alta, nunca hicieron recibos de nómina ni retenciones de ISR. El trabajo que se pretende hacer es regularizarla conforme a lo que está en papel y seguramente no quedará su contabilidad acorde a lo real pues nada coincide. Ahora bien, en lo que respecta a recibo de nóminas y su respectivos timbrados, estamos a 2019 y desde enero/2018 no se han elaborado las nóminas con su respectivo timbrado y aún tienen tienen omisa la informativa de sueldos y salarios de 2018. La autoridad da un plazo de 3 días hábiles si la empresa tiene de 1 a 50 trabajadores para emitir dichos comprobantes, ¿cómo se puede hacer para tener más o menos al corriente sus nóminas si aún no tienen ningún requerimiento de autoridad fiscal?

    ¿Deben elaborarse y timbrarse todas aunque estemos ya a agosto/2019 y presentar los pagos de retenciones desde ene-dic/18 a ene-ago/19?

    De antemano gracias por sus comentarios. Saludos.

    • No mencionas monto de ingresos sólo que tiene pocas operaciones.

      Recomendaría trabajar en dos frentes:
      — Uno de ellos inmediato, tratar de crear una nueva figura empresarial, ya sea contribuyente persona física del RIF $2 mdps o una SAS $5 mdps. Si los rangos no caben en la Sociedad Anónima Simplificada, entonces crear una nueva S.A.y trasladar a esa nueva figura las operaciones a realizar.
      — El segundo frente sería regularizar la S.A. en todos los aspectos que no han sido atendidos y evaluar el destino que se le dará, ya sea dejarla sin operaciones, gestionar su disolución y liquidación para cancelar su RFC; o bien, volverla a la actividad económica ordinaria recuperando las operaciones.
      Finalmente, si el nombre de la S.A. está muy acreditado y es clave en el éxito de la misma, evaluaría la posibilidad de crear dicho nombre como marca registrada ante el IMPI y utilizarla en la nueva figura adoptada.